Macrofotografía

Se denomina macrofotografía  a la realización de fotografías de gran tamaño sin importar su escala de reproducción —es decir la relación entre el tamaño verdadero del sujeto fotografiado y el de la fotografía, comúnmente se hace referencia con ese nombre al tipo de imagen fotográfica donde el sujeto fotografiado es igual o más pequeño que el tamaño de su imagen en la película o sensor electrónico que captura la imagen.  Normalmente se emplea para realizar fotografías de objetos muy pequeños, o cuando son necesarios detalles de objetos de mayor tamaño. Tienen un uso muy acentuado dentro de la investigación biológica, debido a que con ellos es posible la documentación y estudio de características de diversas especies, tanto animales como vegetales. Además de ello, también son valorados en la fotografía de artículos de reducido tamaño como joyas, monedas, estampillas, entre otros objetos.

El primero y más sencillo de todos los posibles accesorios es el anillo de inversión. Se trata de una arandela que nos permite colocar un objetivo en la cámara de forma invertida. Si hacemos eso con una óptica corta, el resultado será una gran capacidad de ampliación y aproximación, con lo que podremos hacerle retratos a las arañas si es nuestro gusto. Es muy económico (menos de 10€) su desventaja es que no permite conservar el control de apertura ni de enfoque automático. Todo lo tendremos que hacer e manual. Tubos de extensión

Se montan entre el objetivo y la cámara y aumentan la capacidad de ampliación de la óptica de modo que convertirán un sencillo 50 mm en un potente macro. Normalmente se vende un kit con tres anillos de distinta distancia que se pueden usar individualmente o combinados variando con ello el ratio de ampliación.  Es preferible comprar aquellos tubos de extensión que permiten mantener los automatismos de la cámara (enfoque y exposición) ya que trabajaremos con mucha mayor comodidad, el precio de los automáticos oscila entre los 25 y 50 euros aproximadamente. La razón por la que estos tubos son baratos es porque no tienen ningún elemento óptico en su interior y por eso tampoco afectan negativamente a la calidad de los objetivos que usemos. Lo que sí ocasionan es una disminución de la luminosidad.

(Continuara)

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